Esta carta se distribuye a miembros de los Jóvenes Socialistas Democráticos de Estados Unidos (YDSA, por sus siglas en inglés) en su convención anual que se realiza en Chicago, Illinois, durante el fin de semana que viene.
A los miembros del YDSA,
Actualmente estamos viviendo la mayor crisis de la historia del sistema capitalista. La burguesía avanza en tobogán hacia la Tercera Guerra Mundial, mientras la escalada de la guerra de EEUU y la OTAN contra Rusia por Ucrania amenaza al mundo con una guerra nuclear. La actual pandemia de COVID-19 ha matado a más de 20 millones de personas en los últimos tres años. Se están cultivando movimientos fascistas y autoritarios en Estados Unidos y a escala internacional como tropas de choque de la desigualdad. La degradación medioambiental y el cambio climático están produciendo acontecimientos de consecuencias devastadoras. Los niveles extremos de desigualdad social y la crisis del coste de la vida están sumiendo en la pobreza a decenas de millones de personas.
Al mismo tiempo, hay un creciente movimiento de la clase obrera en todo el mundo, con huelgas y manifestaciones de millones de personas en Francia, el Reino Unido, Turquía, Sri Lanka, Grecia y muchos otros países. Estados Unidos es un polvorín social, en que la administración Biden, está utilizando la ayuda del aparato sindical y haciendo todo lo posible para evitar un estallido total de la lucha de clases.
La construcción de un auténtico movimiento socialista en la clase obrera nunca ha sido tan urgente. Muchos de ustedes se unieron al DSA o a su movimiento juvenil, el YDSA, porque creían que así podrían avanzar en la lucha contra la desigualdad social, la guerra, la dictadura y el sistema capitalista de beneficios.
En cada cuestión, la organización Socialistas Democráticos de América ha demostrado no ser un instrumento para hacer realidad el socialismo o incluso las reformas sociales más exiguas, sino una tapadera de 'izquierda' para el desplazamiento cada vez más a la derecha del aparato político de la clase dominante.
La lucha por el socialismo requiere la organización política independiente de la clase obrera contra el Estado capitalista y contra un sistema económico basado en la explotación de la clase obrera con el fin de apropiarse de la plusvalía. El socialismo es un movimiento revolucionario. Si no es eso, no es nada.
Los jóvenes que se han afiliado al DSA/YDSA en los últimos años han tenido tiempo suficiente para hacer una valoración de su papel político. El DSA resurgió en 2016 en respuesta a la preocupación por la orientación de los jóvenes hacia la izquierda y el creciente interés por el socialismo. Por explotar la falta de comprensión de la historia del socialismo, de lo que es realmente el socialismo, el DSA fue utilizado para dirigir esta oposición hacia el callejón sin salida del Partido Demócrata.
Consideren unas pocas experiencias de los últimos dos años:
- En marzo de 2021, poco después de la toma de posesión de Biden, Alexandria Ocasio-Cortez, miembro del DSA, denunció las críticas antibelicistas y anticapitalistas contra la dirección del Partido Demócrata y la administración de Biden como 'de mala fe' y 'privilegiadas'.
- En septiembre de 2021, el representante Jamaal Bowman, miembro del DSA, votó a favor de proporcionar al ejército israelí $1.100 millones para su programa de armamento Cúpula de Hierro y posteriormente visitó al entonces primer ministro Naftali Bennett. El Comité Político Nacional (CPN) del DSA rechazó los llamamientos internos a la expulsión de Bowman.
- En mayo de 2022, los miembros del DSA en el Congreso votaron unánimemente a favor de un proyecto de ley de $40.000 millones que respaldaba y financiaba la guerra indirecta dirigida por Estados Unidos contra Rusia sobre Ucrania.
- En octubre de 2022, toda la lista de congresistas miembros del DSA y de representantes apoyados por el DSA rescindieron cobardemente una carta dirigida a Biden en la que se pedían conversaciones de paz en el conflicto con Rusia, y luego proclamaron que era necesario proseguir la guerra 'hasta la victoria ucraniana', es decir, la derrota de Rusia por las potencias estadounidenses y de la OTAN.
- En diciembre de 2022, tres de los cuatro miembros del DSA en la Cámara de Representantes votaron a favor de imponer a los trabajadores ferroviarios un contrato que ya habían rechazado y así ilegalizaron una huelga ferroviaria.
- En enero de 2023, los miembros del DSA en el Congreso votaron repetidamente a favor de la dirección del establishment del Partido Demócrata, encabezada por el demócrata de derechas Hakeem Jeffries, en las votaciones para presidente de la Cámara de Representantes. Este mismo liderazgo apoyó abrumadoramente la resolución en la Cámara, 'Denunciando los horrores del socialismo', que declara que 'todas las formas de socialismo' son responsables de asesinatos en masa.
Los congresistas del DSA han apoyado las operaciones del imperialismo estadounidense, han participado en el asalto de la clase dominante a la clase obrera y han denunciado la oposición de la izquierda a la administración Biden. Sobre la pandemia, que ha devastado la vida de miles de millones de personas en los últimos tres años, el DSA no ha tenido prácticamente nada que decir, mientras que publicaciones afiliadas al DSA como Jacobin promovían la posición de 'inmunidad colectiva' de los sectores más despiadados de la clase dominante. Más recientemente, Jacobin y el YDSA apoyaron el levantamiento de la política salvavidas “cero COVID” en China, que ha provocado la muerte de más de 1 millón de chinos sólo en los últimos cuatro meses.
El DSA afirmaba que, por elegir a sus miembros como demócratas, podría empujar el sistema político estadounidense hacia la izquierda. De hecho, son esos miembros del DSA los que se han movido a la derecha y, en el proceso, han cometido monstruosas traiciones a los principios más elementales del movimiento socialista.
Aquí en Chicago, el DSA ha sido elevado a posiciones de liderazgo dentro del aparato del Estado. Los miembros del DSA, y el nuevo alcalde respaldado por el DSA, Brandon Johnson, serán los encargados de aplicar la política exigida por la clase dominante.
Cuando se enfrentan a estos hechos, los líderes del DSA recurren al argumento de que el DSA es una organización 'multitendencia' y que no tiene control político sobre los miembros que ocupan cargos electos. Esto no es más que una tapadera para el oportunismo más desnudo. Las acciones de los miembros más destacados del DSA tienen su origen en la propia naturaleza de la organización.
El DSA ha funcionado como un engranaje dentro de la maquinaria del Partido Demócrata desde su fundación en 1982. El líder teórico y político del primer DSA fue Michael Harrington, acólito del extrotskista Max Shachtman, que se convirtió en un destacado partidario de las guerras estadounidenses contra Corea y Vietnam. Más tarde, los seguidores más militaristas de Shachtman pasarían a fundar el movimiento neoconservador.
Harrington, quien rompió con Shachtman sólo después de que ya le fue imposible encubrir su abierto apoyo al imperialismo, definió la política del DSA como el 'ala izquierda de lo posible', con lo que se refería al ala izquierda de lo que era aceptable para el Partido Demócrata y sus patrocinadores de la clase dominante. A medida que la clase dominante y los demócratas se han ido desplazando cada vez más hacia la derecha en los últimos 40 años, el DSA se ha desplazado con ellos. Que el DSA apoye ahora la guerra contra Rusia y la criminalización de las luchas de la clase obrera es una expresión del hecho de que la propia clase dominante no tolera ninguna oposición a estas políticas.
Eso es la historia del DSA. No sólo no tiene nada que ver con la revolución, sino que tampoco tiene nada que ver con el socialismo. Existe como una facción del Partido Demócrata, y ni siquiera con un programa propio. Su objetivo es puramente negativo, bloquear la organización independiente de los trabajadores y la juventud por el socialismo.
Para ello, se basa en la falta del conocimiento histórico y de formación teórica en marxismo. La política propugnada por la dirección del DSA es antitética a los principios fundacionales del movimiento socialista. Por muchas frases de izquierdas que pronuncien, son defensores a ultranza del imperialismo estadounidense. Los que trabajan en el marco del Partido Demócrata sirven a sus intereses por mantener la pretensión de que tiene algo que ver con la izquierda.
Entre las acciones más siniestras de la dirección del DSA en los últimos dos años se encuentra su participación y aprobación de una campaña en Internet en mayo de 2021 por parte de miembros de la organización para celebrar el asesinato en 1940 del gran revolucionario marxista León Trotsky, colíder de la Revolución de octubre de 1917 y fundador de la Cuarta Internacional.
En una 'Carta abierta a Maria Svart, directora nacional del DSA', que nunca fue contestada, el presidente nacional del Partido Socialista por la Igualdad David North señaló que un propósito esencial de esta campaña era 'envenenar el ambiente político dentro del DSA con suciedad reaccionaria antimarxista apropiada del estalinismo'. Su objetivo era apartar a los miembros del DSA de la comprensión de la verdadera historia del movimiento socialista, que fue defendida y promovida a través del movimiento trotskista.
Este año se cumple el centenario de la fundación de la Oposición de Izquierda por León Trotsky y sus socios en la Unión Soviética en 1923. A lo largo de su historia, el movimiento trotskista –hoy dirigido por el Comité Internacional de la Cuarta Internacional y su publicación, el World Socialist Web Site– ha luchado contra el estalinismo, el reformismo y todas las perversiones y traiciones al socialismo y marxismo auténticos.
La crisis actual, que está espoleando el crecimiento de la lucha de clases en todo el mundo, ha confirmado la corrección del programa y la perspectiva del trotskismo, el único movimiento político que desarrolló la ciencia del marxismo tras la muerte de Lenin en 1924. La lucha por el socialismo no es una cuestión de tácticas baratas y maniobras electorales. Es la lucha dentro de la clase obrera, para ganar a los trabajadores a un programa revolucionario. Pero esto debe basarse en un estudio profundo y detallado de la teoría y la historia marxistas.
Miembros del YDSA, si toman en serio la oposición al capitalismo y la lucha por el socialismo, es su responsabilidad emprender esta lucha.
La dirección del DSA denuncia al movimiento trotskista como 'sectario'. Con esto quieren decir que se basa en principios firmes y en un programa firme, en oposición al Partido Demócrata y a toda la política capitalista. Cuando viene de oportunistas políticos, la acusación de 'sectarismo' es el mayor cumplido.
El Partido Socialista por la Igualdad y el JEIIS/IYSSE están dispuestos a ayudarles a abordar estas cuestiones y a exigir un debate en el seno del propio DSA. Les advertimos, sin embargo, que el propio DSA no puede transformarse en una auténtica organización socialista. Existe para bloquear, no para hacer avanzar, la causa del socialismo, y representa a un estrato privilegiado de la clase media alta.
Pueden ponerse en contacto con nosotros por correo electrónico en sep@socialistequality.com. Fijaremos una hora de encuentro para discutir estas cuestiones con más detalle. También incluimos a continuación una selección de lecturas que les permitirán familiarizarse con la historia del movimiento trotskista.
Sinceramente,
Los Jóvenes y Estudiantes Internacionales por la Igualdad Social (EE.UU.), el ala juvenil y estudiantil del Partido Socialista por la Igualdad
Lectura recomendada
- Las bases históricas e internacionales del Partido Socialista por la Igualdad
- La herencia que defendemos: Una contribución a la historia de la Cuarta Internacional, por David North
- “Una carta abierta a Maria Svart, directora nacional del DSA”, por David North
(Artículo publicado originalmente en inglés el 14 de abril de 2023)
